Historia

Tinto Elemento nace de una idea muy simple: compartir con vos los vinos que elegimos para nuestra propia mesa.

Somos curiosos por naturaleza y eso nos llevó a recorrer Mendoza, nuestra provincia, para conocer bodegas, caminar entre viñedos y conversar con las personas que hacen posible cada botella. Y, claro, a descorchar vinos, siempre con la expectativa de descubrir nuevas historias, sabores y sensaciones para compartir.

Esa forma de vivir el vino se ha transformado en este proyecto, Tinto Elemento, un espacio donde cada etiqueta que encontrás fue elegida porque la probamos, nos gustó y creemos que vale la pena recomendarla. Esta es una selección en la que confiamos.

Creemos que un buen vino no es solo lo que brinda como bebida, sino la historia que hay detrás de la botella y la anécdota de haberlo compartido.  

Filosofía

Para nosotros, el vino no necesita grandes discursos para disfrutarse.

Creemos que cualquiera puede descubrir un vino que le guste, cuando alguien se lo recomienda con honestidad. Por eso recorremos bodegas, conocemos a quienes lo elaboran y probamos cada etiqueta antes de incorporarla a Tinto Elemento.

Elegimos vinos con criterio. Nos interesa entender qué hace especial a cada botella para poder contarlo de una forma simple, cercana y sin solemnidad.

Porque el vino es mucho más que una bebida: es un punto de encuentro, una conversación que empieza cuando se descorcha una botella, una historia que vale la pena descubrir. 

Quienes somos