El elemento de esta sidra

La Perdiz en el Árbol es una sidra Premium de edición limitada, elaborada 100% con manzanas Red Delicious de la Patagonia. Su producción sigue el método tradicional de fermentación en botella, el mismo que se utiliza en la elaboración de algunos de los espumantes más reconocidos del mundo. Después de su segunda fermentación, permanece 12 meses sobre lías, un proceso que aporta complejidad y fineza a su perfil.

En la copa

Fresca y elegante, La Perdiz en el Árbol se distingue por su burbuja fina y persistente y por una complejidad aromática que invita a descubrirla lentamente. Una sidra sofisticada, de expresión delicada y equilibrada, pensada para quienes buscan salir de lo habitual y brindar con algo diferente.

La historia detrás

La historia de Finca Las Perdices está profundamente ligada a la tierra de Agrelo, en Luján de Cuyo, Mendoza. Allí, a 1.030 metros sobre el nivel del mar, en medio de los viñedos, se encuentra la bodega que guarda una historia familiar de trabajo y perseverancia.

Sus raíces se remontan a Don Juan Muñoz, un inmigrante europeo que llegó a Mendoza para trabajar en el cultivo de la vid. Primero como mediero y luego en su propia finca en Alto Agrelo, fue parte de una generación que, con largas jornadas de trabajo, transformó el campo virgen en los primeros surcos y dio forma a un nuevo paisaje vitivinícola.

En aquellos comienzos, las perdices eran las únicas testigos de ese esfuerzo. Estas aves tranquilas, que eligen un lugar y hacen de él su hogar, se convirtieron con el tiempo en un símbolo de la finca: representan la constancia, el arraigo y el trabajo que, generación tras generación, siguen dando vida a este proyecto.

En 2002 comenzó la construcción de la bodega, con el objetivo de elaborar vinos de alta calidad y expresar toda la identidad de Agrelo, un terroir que la familia eligió como su lugar en el mundo. Desde entonces, exploran sus posibilidades a través de nuevas propuestas, diferentes métodos de elaboración y distintos varietales, siempre con la mirada puesta en expresar la identidad de este lugar.

Hoy, las perdices continúan formando parte de la identidad de la bodega y dan nombre a una historia que, como ellas, eligió una tierra para quedarse.

La Perdiz en el Árbol - Sidra Premium Champenoise

$12.081,00
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La Perdiz en el Árbol es una sidra Premium de edición limitada, elaborada 100% con manzanas Red Delicious de la Patagonia. Su producción sigue el método tradicional de fermentación en botella, el mismo que se utiliza en la elaboración de algunos de los espumantes más reconocidos del mundo. Después de su segunda fermentación, permanece 12 meses sobre lías, un proceso que aporta complejidad y fineza a su perfil.

En la copa

Fresca y elegante, La Perdiz en el Árbol se distingue por su burbuja fina y persistente y por una complejidad aromática que invita a descubrirla lentamente. Una sidra sofisticada, de expresión delicada y equilibrada, pensada para quienes buscan salir de lo habitual y brindar con algo diferente.

La historia detrás

La historia de Finca Las Perdices está profundamente ligada a la tierra de Agrelo, en Luján de Cuyo, Mendoza. Allí, a 1.030 metros sobre el nivel del mar, en medio de los viñedos, se encuentra la bodega que guarda una historia familiar de trabajo y perseverancia.

Sus raíces se remontan a Don Juan Muñoz, un inmigrante europeo que llegó a Mendoza para trabajar en el cultivo de la vid. Primero como mediero y luego en su propia finca en Alto Agrelo, fue parte de una generación que, con largas jornadas de trabajo, transformó el campo virgen en los primeros surcos y dio forma a un nuevo paisaje vitivinícola.

En aquellos comienzos, las perdices eran las únicas testigos de ese esfuerzo. Estas aves tranquilas, que eligen un lugar y hacen de él su hogar, se convirtieron con el tiempo en un símbolo de la finca: representan la constancia, el arraigo y el trabajo que, generación tras generación, siguen dando vida a este proyecto.

En 2002 comenzó la construcción de la bodega, con el objetivo de elaborar vinos de alta calidad y expresar toda la identidad de Agrelo, un terroir que la familia eligió como su lugar en el mundo. Desde entonces, exploran sus posibilidades a través de nuevas propuestas, diferentes métodos de elaboración y distintos varietales, siempre con la mirada puesta en expresar la identidad de este lugar.

Hoy, las perdices continúan formando parte de la identidad de la bodega y dan nombre a una historia que, como ellas, eligió una tierra para quedarse.