El elemento de este vino

Este Chardonnay nace en Gualtallary, Tupungato, a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar. La altura, el aire de la cordillera y el sol de Mendoza son parte de un entorno que busca expresarse en el vino.

Los racimos se seleccionan manualmente y el vino fermenta en tanques de acero inoxidable, con levaduras seleccionadas y a temperatura controlada, alrededor de 14 °C. No tiene paso por madera ni fermentación maloláctica, para preservar el carácter frutado y fresco del Chardonnay.

En la copa

De color verde oliva pálido, brillante y de aspecto joven. En nariz es intenso y expresivo, con aromas de frutos blancos como ananá y pera, acompañados por una delicada nota floral.

En boca se muestra frutado, con una acidez equilibrada que aporta frescura y prolonga su final. Un Chardonnay fresco y elegante, ideal para disfrutar bien frío, entre 7 y 8 °C.

La historia detrás

Construida en 2005, la bodega fue proyectada para respetar y realzar la arquitectura y los materiales de la zona, buscando integrarse al entorno sin alterar la presencia de la montaña.

Su infraestructura combina tecnología y tradición: cuenta con tanques de acero inoxidable, una cava subterránea con barricas de roble y distintos recipientes destinados a la elaboración y guarda de vinos, como esferas de cerámica, fudres de roble francés y ánforas de barro.

Pero detrás de todo este equipamiento hay un elemento fundamental: el equipo enológico. Su trabajo reúne el carácter del suelo, la tecnología, la historia y la sensibilidad de quienes transforman la uva en vino.

Andeluna 1300 Chardonnay

$15.193,00
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Este Chardonnay nace en Gualtallary, Tupungato, a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar. La altura, el aire de la cordillera y el sol de Mendoza son parte de un entorno que busca expresarse en el vino.

Los racimos se seleccionan manualmente y el vino fermenta en tanques de acero inoxidable, con levaduras seleccionadas y a temperatura controlada, alrededor de 14 °C. No tiene paso por madera ni fermentación maloláctica, para preservar el carácter frutado y fresco del Chardonnay.

En la copa

De color verde oliva pálido, brillante y de aspecto joven. En nariz es intenso y expresivo, con aromas de frutos blancos como ananá y pera, acompañados por una delicada nota floral.

En boca se muestra frutado, con una acidez equilibrada que aporta frescura y prolonga su final. Un Chardonnay fresco y elegante, ideal para disfrutar bien frío, entre 7 y 8 °C.

La historia detrás

Construida en 2005, la bodega fue proyectada para respetar y realzar la arquitectura y los materiales de la zona, buscando integrarse al entorno sin alterar la presencia de la montaña.

Su infraestructura combina tecnología y tradición: cuenta con tanques de acero inoxidable, una cava subterránea con barricas de roble y distintos recipientes destinados a la elaboración y guarda de vinos, como esferas de cerámica, fudres de roble francés y ánforas de barro.

Pero detrás de todo este equipamiento hay un elemento fundamental: el equipo enológico. Su trabajo reúne el carácter del suelo, la tecnología, la historia y la sensibilidad de quienes transforman la uva en vino.