El elemento de este espumante

Este espumante de Bodega Séptima nace de un corte de 70 % Chardonnay y 30 % Pinot Noir, con uvas provenientes de viñedos de Agrelo, en Luján de Cuyo, y de distintos sectores del Valle de Uco, como Gualtallary y Los Chacayes.

Forma parte de la línea María Codorníu, un homenaje a los más de 450 años de tradición de las cavas Codorníu en España. Una combinación de identidad mendocina y tradición espumante que busca expresar frescura, elegancia y complejidad. Un espumante para compartir un momento verdaderamente especial. 

En la copa

A la vista se presenta dorado brillante, con burbujas finas, elegantes y persistentes.

En nariz aparecen aromas de durazno, damasco y pera, acompañados por notas cítricas y florales. Sobre el final aparecen sutiles recuerdos tostados y de pan brioche que le aportan profundidad.

En boca, las burbujas se sienten delicadas y la textura resulta untuosa y equilibrada, con una buena combinación entre frescura cítrica y cuerpo. El final es largo, fresco y deja delicadas reminiscencias tostadas.

Se disfruta mejor entre 7 y 8 °C y resulta una buena compañía para quesos jóvenes de pasta blanda, pastas con salsas cremosas, mariscos, paella y fideuá.

La historia detrás

Bodega Séptima trabaja con uvas de Agrelo y el Valle de Uco, dos zonas que aportan características diferentes a sus vinos. En Agrelo, donde se encuentra su Finca Emblema, las vides crecen entre los 800 y 1.050 metros de altura y aportan estructura, redondez y expresiones de madurez. El Valle de Uco aporta lo suyo, desde Gualtallary llegan mineralidad y elegancia, mientras que la zona de Los Chacayes suma frescura, tensión y notas florales.

Su enología busca intervenir lo justo para respetar la identidad de cada variedad y de cada terroir. Para construir vinos con distintas capas de aromas y sabores, utilizan diferentes recipientes de fermentación, desde tanques de acero inoxidable hasta barricas y grandes cubas de roble.

El resultado es una búsqueda que combina creatividad, respeto por la tierra y la tradición de elaborar vinos de calidad.

Séptima María Codorníu Brut Nature

$110.055,00
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Este espumante de Bodega Séptima nace de un corte de 70 % Chardonnay y 30 % Pinot Noir, con uvas provenientes de viñedos de Agrelo, en Luján de Cuyo, y de distintos sectores del Valle de Uco, como Gualtallary y Los Chacayes.

Forma parte de la línea María Codorníu, un homenaje a los más de 450 años de tradición de las cavas Codorníu en España. Una combinación de identidad mendocina y tradición espumante que busca expresar frescura, elegancia y complejidad. Un espumante para compartir un momento verdaderamente especial. 

En la copa

A la vista se presenta dorado brillante, con burbujas finas, elegantes y persistentes.

En nariz aparecen aromas de durazno, damasco y pera, acompañados por notas cítricas y florales. Sobre el final aparecen sutiles recuerdos tostados y de pan brioche que le aportan profundidad.

En boca, las burbujas se sienten delicadas y la textura resulta untuosa y equilibrada, con una buena combinación entre frescura cítrica y cuerpo. El final es largo, fresco y deja delicadas reminiscencias tostadas.

Se disfruta mejor entre 7 y 8 °C y resulta una buena compañía para quesos jóvenes de pasta blanda, pastas con salsas cremosas, mariscos, paella y fideuá.

La historia detrás

Bodega Séptima trabaja con uvas de Agrelo y el Valle de Uco, dos zonas que aportan características diferentes a sus vinos. En Agrelo, donde se encuentra su Finca Emblema, las vides crecen entre los 800 y 1.050 metros de altura y aportan estructura, redondez y expresiones de madurez. El Valle de Uco aporta lo suyo, desde Gualtallary llegan mineralidad y elegancia, mientras que la zona de Los Chacayes suma frescura, tensión y notas florales.

Su enología busca intervenir lo justo para respetar la identidad de cada variedad y de cada terroir. Para construir vinos con distintas capas de aromas y sabores, utilizan diferentes recipientes de fermentación, desde tanques de acero inoxidable hasta barricas y grandes cubas de roble.

El resultado es una búsqueda que combina creatividad, respeto por la tierra y la tradición de elaborar vinos de calidad.